Odontología 2000 le presenta el ABC del Dolor como una guía para el tratamiento del paciente con dolor.

V  
Vascular.

  Se debe pensar en el diagnóstico de dolor vascular, o con persistente con componene vascular, cuando una persona narra al describir su dolor que siente como “palpitaciones” en el sitio del dolor y si al mismo tiempo en ese lado de la cara experimenta edema subjetivo, lagrimeo, dolor ocular, incluso mareo o náusea ( síntomas vegetativos ). Todo esto orienta hacia un dolor vascular. El más común la cefalea trigémino-vascular o cefalea migrañosa o migraña.

 

Vía del dolor.

Antes se pensaba que de la periferia surgía una vía o vías (concepto cartesiano mecanicista del dolor) que llevaban el dolor hacia la cuerda espinal o por ésta hacia el sistema nervioso central. La creencia en esas vías llevó a pensar que si se interrumpían el dolor cesaría, pero eso no ocurrió en la práctica en muchas oportunidades. Esto es debido a que todas las “vías” funcionan en red y así no basta interrumpir una de ellas para aliviar el dolor, sería necesario interrumpirlas todas, lo cual es imposible. Ver dolor y paradigma mecanicista, dolor y paradigma sistémico.

Virus y dolor.

 En un estudio realizado por Vrabec y Payne (2001) se analizaron los ganglios de los nervios craneanos ( Trigeminal o de Gasser, Geniculado, Vestibular, Espinal y del Vago) en 8 cadáveres escogidos al azar. SE encontró evidencia de DNA viral del Herpes simple en 42% de los ganglios estudiados y en 44% DNA viral del Varicella zoster. En 65% de los ganglios estudiados se encontró evidencia de uno de estos virus. Para los autores esto se debe interpretar en el sentido de que en todo dolor craneofacial puede estar involucrado uno de estos virus.

  Esto quiere decir, que como a los ganglios de los nervios no tienen acceso las células del sistema inmune, ellos estarán ahí latentes y cuando la eficacia del sistema inmune disminuya ( sobrecargas físicas, mentales o emocionales) se pueden reactivar, producir una ganglionitis y luego las manifestaciones en la periferia como dolor ( neuralgia asociada a Zoster o neuralgias nombradas, usualmente, como idiopáticas o "esenciales" del trigémino, para distinguirlas de las secundarias asociadas a, por ejemplo, amputaciones o traumas dentales o trigeminales.

   En consecuencia en el tratamiento del dolor orofacial, no deben faltar medidas anti-virales como la vitamina C, la L Lisina y la cáscara de las uvas ( con efectos antivirales demostrados in vitro).

Vrabec JT, Payne DA. Prevalence of herpesvirus in cranial nerve ganglia. Acta Otolaryngol 2001;12:831-5

Víscera.

Cualquier órgano interior en cualquiera de las tres grandes cavidades del cuerpo, especialmente el abdomen. ( Diccionario Dorland- 1985 ).

  Por extensión se entiende por víscera cualquier órgano en el interior de otras cavidades o contenido dentro de una cápsula que lo envuelve. Así por ejemplo el hígado, el bazo etc.

  “Los dientes son estructuras muy especiales puesto que son tejidos viscerales  que funcionan como parte del sistema musculo-esquelético. Esto, quizás, ayude a entender algunas de las conductas más enigmáticas del dolor dental”. Okeson, 1995.

 

Visceras abdominales y dolor dental.

El nervio vago ( X par ), se relaciona con el  mielencéfalo, proporciona inervación motora y sensorial a la faringe, laringe, vísceras toráxicos y abdominales y parte del oído. El vago es aferente sensorial y eferente motor del Sistema Nervioso Vegetativo Parasimpático (SNVPS). Es parte del  SNVPS craneal,  que llega a todas las vísceras abdominales, con excepción de la parte inferior del colon izquierdo, que es inervada por el SNVPS sacro.

  La relación del trigémino con el vago ocurre a través de los efectos cardíacos de lo dental o el efecto mandibular de lo cardíaco. Los efectos intestinales de sucesos bucales como la erupción dentaria. El reflejo de la náusea, el reflejo del vómito.

Vísceras cráneo-faciales.

Órganos o estructuras cráneo-faciales que se deben considerar como vísceras o estructuras viscerales son: 

  1. El sistema nervioso contenido dentro de la cavidad craneal ( el cerebro).
  2. La mucosa de los senos para-nasales y nasal, contenida dentro de las cavidades para-nasales y la cavidad nasal.
  3. La pulpa dental, contenida dentro de la cavidad constituida por la cámara pulpar y el conducto radicular.
  4. Las glándulas salivares y cada una de sus células acinares.
  5. Los músculos masticatorios y faciales, que son inervados por nervios considerados como viscerales ( Trigémino, Facial, Glosofaríngeo, y Vago ); además, estos músculos provienen de los arcos branquiales y son diferentes embriológicamente de los otros músculos somíticos ( derivados de somites ) entre los que están los de la lengua, que son derivados de somites mesodérmicos.
  6. El ojo, como estructura contenida dentro de la cavidad ocular.
  7. El oído, estructura contenida dentro de la cavidad auditiva.
  8. El “ligamento” o membrana periodontal constituye la articulación alvéolo-dentaria y proviene del ecto-mesénquima cráneo-facial, lo que quiere decir con influencia de la cresta neural craneal craneal, está contenido dentro de una cavidad: el espacio periodontal.
  9. Los vasos sanguíneos cráneo-faciales son derivados de los arcos branquiales.

   A estos órganos o estructuras cráneo-faciales  hay que agregar estructuras viscerales uni o pluricelulares que producen secreciones, es decir, verdaderas glándulas.

  1. El odontoblasto funcional que secreta dentina. Por lo tanto una célula glandular que luego forma una red con los otros odontoblastos por medio de uniones estrechas ( tight unctions ) o uniones intermedias ( gap junctions ) estructurando lo que se puede nombrar como la red odontoblástica peripulpar. Esta célula puede conservar su función secretante toda la vida de la persona, a través de la producción de dentina terciaria o reparativa. Es derivado de la cresta neural y del ectomesénquima.
  2. El ameloblasto funcional que secreta esmalte sobre la corona del diente. Por lo tanto una célula glandular hasta que se termina de formar el esmalte, luego experimenta atrofia y queda haciendo parte del epitelio reducido.
  3. El cementoblasto funcional que secreta cemento sobre la raíz dental y que puede conservarse funcionante, a nivel apical,  durante toda la vida de la persona.
  4. El osteoblasto en la zona cráneo-facial. Que secreta hueso de forma permanente para el remodelado óseo y para reparación. El osteoblasto en esta zona es derivado del mesénquima de los arcos branquiales y derivado de cresta neural, a diferencia de los osteoblastos de otras partes del cuerpo de origen mesodérmico.
  5. El condroblasto de la zona cráneo-facial. De forma similar al osteoblasto derivado del mesénquima de los arcos branquiales y de la cresta neural.

   Todas estas estructuras viscerales requieren y tienen inervación vegetativa a través de el sistema nervioso simpático y parasimpático. Fibras de este tipo están presentes en muchas de estas estructuras ( como la pulpa dental )  y han sido demostradas por medio de coloraciones especiales.

 

Vísceras orales y dolor.

  El nervio vago ( X par ), se relaciona con el  mielencéfalo, proporciona inervación motora y sensorial a la faringe, laringe, vísceras toráxicos y abdominales y parte del oído. El vago es aferente sensorial y eferente motor del Sistema nervioso vegetativo parasimpático (SNVPS). Es parte del  SNVPS craneal,  que llega a todas las vísceras abdominales, con excepción de la parte inferior del colon izquierdo, que es inervada por el SNVPS sacro.

  La relación del trigémino con el vago ocurre a través de los efectos cardíacos de lo dental o el efecto mandibular de lo cardíaco. Los efectos intestinales de sucesos bucales como la erupción dentaria. El reflejo de la náusea, el reflejo del vómito.

Visceras toráxicas y dolor dental.

  El nervio vago ( X par ), se relaciona con el  mielencéfalo, proporciona inervación motora y sensorial a la faringe, laringe, vísceras toráxicos y abdominales y parte del oído. El vago es aferente sensorial y eferente motor del Sistema Nervioso Vegetativo Parasimpático (SNVPS). Es parte del  SNVPS craneal,  que llega a todas las vísceras abdominales, con excepción de la parte inferior del colon izquierdo, que es inervada por el SNVPS sacro.

  La relación del trigémino con el vago ocurre a través de los efectos cardíacos de lo dental o el efecto mandibular de lo cardíaco. Los efectos intestinales de sucesos bucales como la erupción dentaria. El reflejo de la náusea, el reflejo del vómito.

Visión y dolor.

El nervio óptico ( II Par ), Se relaciona con el diencéfalo y se origina en la retina. El quiasma y el tracto óptico con extensiones del diencéfalo, por lo tanto extensiones del cerebro.

  El trigémino por su rama oftálmica penetra en la órbita a través de la cisura orbital superior, junto con la arteria oftálmica y los pares craneanos III, IV y VI. Antes de entrar a la órbita el V par se divide en tres ramas: nasociliar ( envía una raíz al ganglio ciliar del parasimpático, y nervios filiares cortos hacia el globo ocular, fibras para los senos paranasales y cutáneas para la piel medial al ojo );  lacrimal ( fibras sensoriales para la gl. Lacrimal )  y el frontal, la mayor parte del nervio que pasa a través y afuera de la órbita para inervan el territorio del V1( territorio de la primera rama del V par ).

  El núcleo de Edinger-Westphal, del SNVPS craneal, es la vía eferente parasimpática preganglionar que llega al ganglio ciliar e inerva los músculos filiares y los constrictores del iris, que tienen inervación del V par. El núcleo de Edinger-Westphal, se proyecta no sólo al tronco cerebral sino también a la cuerda espinal, llegando incluso a nivel lumbar ( evidencia neuroanatómica de la naturaleza cráneo-sacra del SNVPS ( ¡! ) y del V par.

  Por lo tanto el trigémino a través de los nervios ciliares tiene que ver con los músculos ciliar y constrictor de la pupila y sirven de vía aferente a los reflejos a la luz y la acomodación ( los músculos filiares aumentan el diámetro del cristalino, mejorando la visión cercana y la contracción pupilar protege la retina de la luz intensa ). Cuando se estimula el trigémino en la pulpa dental se pueden observar efectos en el tamaño de la pupila. Cuando una luz intensa duele,  lo hace  a través del trigémino.

  Además, el nervio oftálmico es la vía aferente del reflejo corneal y la eferente es por el facial. Cuando se estimula el trigémino se puede observar oclusión o movimientos palpebrales.

  Para la alimentación tiene que haber una coordinación entre la mano, la vista y el trigémino ( abrir la boca ), esto se logra en el sitio en donde se integra toda esta información sensorial, el núcleo ventroposteromedial del tálamo.

  El trigémino tiene que ver con las lágrimas, pues inerva el ganglio ciliar y por lo tanto, con la sequedad ocular.  

  Como el nervio oftámico penetra a la órbita junto con el III, IV y VI pares craneanos, las corrientes eléctricas que discurren por esos nervios crean campos magnéticos que pueden influir a los vecinos y por lo tanto el V par afectar la motilidad ocular o los motores del ojo afectar el V par.

(Ver Neuropatía Optica) 

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