Odontología 2000 le presenta el ABC del Dolor como una guía para el tratamiento del paciente con dolor.

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Odontoblasto y proceso citoplasmático.

  El núcleo del odontoblasto se encuentra en la periferia de la pulpa dental adulta, uniéndose por uniones estrechas constituye la red odontoblástica peripulpar. Luego a partir del cuerpo celular se origina un proceso citoplasmático que queda incluido dentro de la dentina a medida que se va formando. Este proceso es muy rico en microtúbulos, mucho más que las fibras nerviosas, con las que se relaciona como con  una unión neuro-efectora.

 

Odontoblasto.

Etimológicamente la palabra odontoblasto proviene de odous=diente, blastein=generar, es decir, que genera un diente, lo cual es incorrecto. Sería mejor nombrarlo como dentinoblasto, como célula secretora de dentina en su fase formativa y dentinocito, cuando ha terminado de producir la dentina secundaria, pero sigue siendo una célula que puede activarse para producir dentina cuando se lo requiera y desempeña otras funciones como la sensorial.   Una mejor manera de nombrar el odontoblasto es como:

Neuro-odontoblasto. El odontoblasto desempeña un papel más importante, del que se le atribuye, en la experiencia dolorosa. Muchas de las opiniones e hipótesis mencionadas en estas notas se basan en la aceptación del odontoblasto como neuro-odontoblasto. Para ello se pueden presentar los siguientes argumentos:

1.- Es una célula derivada de la cresta neural. Por lo tanto, es muy probable sea parte de la red perineural de células de Schwann que recubren todos los nervios periféricos. Tanto es así, que el odontoblasto se relaciona con la fibra nerviosa en el tercio interno de la dentina a manera de una célula de Schwann.

2.- El proceso citoplasmático del odontoblasto tiene las organelas típicas de tejido neural: gránulos, vesículas, tubulos y mitocondrias. Tiene, pues, estructuras neurales. Incluso su riqueza en microtúbulos es mayor que la de una fibra nerviosa intratubular en la dentina.

3.- Se ha demostrado la unión de unos a otros odontoblastos por medio de uniones intermedias, que permiten el intercambio de iones y pequeñas moléculas y de corrientes eléctricas continuas;  por uniones estrechas y por desmosomas, luego se pueden comunicar.

4.- Los odontoblastos se unen por medio de uniones intermedias con fibras nerviosas intra tubulares.

5.- Los odontoblastos al llegar a la unión dentino-amélica se pueden bifurcar lo que podría explicar, por lo menos en parte,  la, por otros medios, inexplicable alta sensibilidad de esa zona.

6.- Como los odontoblastos, al igual que los ameloblastos y cementoblastos, son células que producen una secreción, o sea se pueden asimilar a glándulas, o vísceras, deben tener inervación como glándulas. En efecto, en la dentina se han demostrado fibras nerviosas que no desaparecen luego de la sección de la raíz sensitiva del V par, o sea fibras del sistema nervioso vegetativo, antes llamado autónomo. Por lo tanto, el Odontoblasto se puede relacionar no sólo con fibras del sistema nervioso sensitivo sino con fibras vegetativas, haciendo por lo tanto parte de la red vegetativa.

7.- En la literatura se ha descrito que el odontoblasto es activado por estímulos dentales y luego ellos transmiten tal excitación a las fibras nerviosas por medio de la acetilcolina.

8.- Puede haber cambios de potencial que a través de la dentina lleguen a la pulpa. Se refiere esto a la transformación de fuerza mecánica en potenciales eléctricos, lo que se entiende como un efecto piezoeléctrico, que está demostrado en la dentina y otros materiales cristalinos como el hueso, el cemento, el cuarzo y muchos otros. Sin embargo, no sólo la dentina puede hacer tal transformación, se lo ha demostrado, también, para el colágeno.  Estos argumentos son contrarios a la, tan aceptada, hipótesis hidrodinámica, para explicar la sensibilidad de la dentina.

9.- El Odontoblasto tiene un cilio primario ya demostrado desde 2003. Los cilios primarios son estructuras sensibles al flujo de líquidos en los túbulos contorneados renales; por lo tanto, el odontoblasto puede ser sensible al flujo de líquidos dentro de los túbulos dentinarios, que es lo que ha sostenido por muchos años la nombrada como Hipótesis (no teoría) Hidrodinámica de la sensibilidad dentinal.  A esta hipótesis hay que agregar hoy, el cilio primario del Odontoblasto.

 

 

Click para Ampliar [+]Red odontoblastica.
Olfato y dolor

El nervio olfatorio ( I par )  se relaciona con el  telencéfalo. Y se origina las fibras del nervio que atraviesan la lámina cribosa del etmoides para entrar al bulbo olfatorio. Por eso algunos piensan que no es propiamente un par craneano sino una extensión del cerebro.

  Como el olfato está íntimamente relacionado con el gusto, cuando hay sensaciones gustativas u olores intensos, entonces tiene que haber una relación entre V par y I par. Ya se han descrito fibras del V par que penetran a la capa glomerular del  bulbo olfatorio, y sería un caso único en el cual un nervio periférico penetra al SNC desde dos puntos distintos ( núcleos espinales y bulbo olfatorio ), es una  fibra periférica que penetra al Sistema nervioso central (SNC)  y no sólo a la cuerda esplinal (CE)  ( como el núcleo mesencéfalico).

  Un olor muy intenso, irritante, no afecta la mucosa olfatoria que capta olores, sino que es un estímulo nociceptivo que afecta el trigémino que inerva la mucosa nasal y es un estímulo que puede sere doloroso, o por lo menos muy intenso que lleva a alejarse. 

(Ver Neuropatía Olfativa) 

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